<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:g-custom="http://base.google.com/cns/1.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" version="2.0">
  <channel>
    <title>activar-b2b</title>
    <link>https://www.activarventasb2b.com</link>
    <description />
    <atom:link href="https://www.activarventasb2b.com/feed/rss2" type="application/rss+xml" rel="self" />
    <item>
      <title>La espada de doble filo: incentivos que sí ejecutan la estrategia comercial</title>
      <link>http://www.activarventasb2b.com/plan-de-comisiones-vendedores-b2b</link>
      <description>Un vendedor puede cumplir el 100 % de su meta y la empresa quedarse sin flujo. Cómo construir cuota y comisión desde la economía del negocio.</description>
      <content:encoded>&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Una empresa puede invertir meses en definir su estrategia comercial y destruirla en una tarde con un mal plan de comisiones.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Puede pedirle al vendedor que cuide el margen, pero si le paga solo sobre facturación, buscará facturación.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Puede pedirle clientes nuevos, pero si gana lo mismo atendiendo la cartera existente, tendrá pocos incentivos para desarrollar mercado.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Puede pedir colaboración entre vendedores, pero si cada uno cobra solo por su territorio, protegerá su territorio.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Y puede fijar una meta de ventas, verla cumplirse al 100 % y descubrir al final del mes que la empresa no tiene dinero suficiente para pagar la operación y la comisión prometida.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Este último escenario lo encuentro con frecuencia en empresas medianas. El vendedor dice: «Cumplí mi meta». Administración responde: «Pero todavía no cobramos». Finanzas advierte: «No hay flujo». Y el dueño termina financiando la diferencia.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Ninguno está necesariamente equivocado. El problema está en el diseño del sistema. Vender no es lo mismo que facturar; facturar no significa tener margen, y tener utilidad contable no significa tener dinero disponible.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Venta ≠ facturación ≠ margen ≠ cobranza ≠ flujo de efectivo
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Por eso la compensación variable es una espada de doble filo. Bien diseñada, atrae talento, dirige el esfuerzo hacia las prioridades estratégicas y acelera resultados. Mal diseñada, provoca comportamientos oportunistas, ventas poco rentables, competencia interna, resistencia al cambio y problemas de liquidez.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      En una empresa B2B, la compensación no es solo una decisión de Recursos Humanos. Es parte de la arquitectura comercial y financiera del negocio.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Los incentivos también son estrategia
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      En 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    The Complete Guide to Sales Force Incentive Compensation
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  , de Andris A. Zoltners, Prabhakant Sinha y Sally E. Lorimer, hay varios casos que muestran un problema vigente: los incentivos no solo remuneran resultados; diseñan comportamiento.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      IBM lo descubrió en su transformación comercial de la década de 1990. La compañía reorganizaba su fuerza de ventas alrededor de grandes clientes globales: quería dejar de vender productos aislados y ofrecer soluciones integrales con recursos de distintos países.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La estrategia había cambiado. Los incentivos, todavía no.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Un gerente global de la cuenta de Ford consiguió una operación de US$7 millones para las operaciones europeas del fabricante. Para implementarla necesitaba al equipo de IBM en Alemania. Pero cerca de 80 % del trabajo se haría fuera de ese país, y los representantes alemanes cobraban por instalaciones dentro de Alemania.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Desde el cliente, el resultado parece absurdo; desde el vendedor, era perfectamente racional: el equipo pasó semanas discutiendo cómo se le compensaría por participar en el proyecto internacional.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      IBM quería comportamiento global, pero seguía pagando por comportamiento local. De ahí sale una de las reglas más importantes al diseñar una organización comercial:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Si la estrategia y los incentivos dicen cosas distintas, el dinero suele ganar.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Complejidad no es sofisticación
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      IBM llegó a operar esquemas en los que un vendedor debía atender hasta 20 medidas de desempeño. El fenómeno se describió como 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    incentive plan obesity
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  , obesidad del plan de incentivos: tantas métricas, reglas y excepciones que el vendedor pierde claridad sobre qué priorizar.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Lo mismo ocurre en organizaciones mucho más pequeñas. Un fabricante de equipo médico llegó a manejar decenas de tablas de comisiones, cientos de productos, bonos y aceleradores. Aun con capacitación y manuales, muchos vendedores no podían explicar cómo se calculaba su compensación. La solución fue radical: simplificar el esquema hasta que cupiera en una tarjeta en la cartera del vendedor.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Si el vendedor no entiende qué comportamiento produce qué recompensa, el incentivo difícilmente dirigirá su comportamiento. Un plan más complejo no es necesariamente un plan más inteligente.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El incentivo puede funcionar y el negocio perder
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Una compañía quería impulsar un producto secundario que sus vendedores ignoraban. Creó un concurso, y funcionó: más de la mitad del equipo superó el objetivo.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El problema fue que, para ganar el concurso, los vendedores descuidaron los dos productos estratégicos que generaban la mayor parte de las ventas y utilidades. El incentivo funcionó perfectamente. El negocio no.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Por eso no basta con preguntar qué comportamiento se quiere provocar. También hay que preguntar:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ¿Qué podrían dejar de hacer mis vendedores para conseguir la recompensa que estoy ofreciendo?
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Toda métrica genera comportamiento, y todo comportamiento tiene consecuencias.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Cuando el vendedor cumple la meta y la empresa no tiene dinero
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Supongamos una meta mensual de $1 millón y una comisión de 5 %. El vendedor vende exactamente $1 millón: cumplió el 100 % y espera $50,000.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Ahora, la misma operación vista desde finanzas:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Ventas: $1,000,000
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Costo de producir o adquirir lo vendido: −$650,000
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Margen bruto: $350,000
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Gastos de operación: −$300,000
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Comisión: −$50,000
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Resultado: $0
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Y eso suponiendo que el millón ya se cobró. Si los clientes compraron a crédito y solo una parte entró a caja, la empresa puede tener un tablero comercial impecable y una cuenta bancaria vacía.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El vendedor puede decir, con razón: «Cumplí la meta que ustedes me pusieron». El dueño también, con razón: «No tengo flujo para pagarte». El problema ocurrió mucho antes: la meta estaba mal diseñada.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La cuota no debería empezar por cuánto queremos vender
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Muchas empresas construyen sus metas así: cuánto vendimos el año pasado, cuánto queremos crecer y cuánto debería vender cada ejecutivo. Dividen el resultado entre vendedores y meses, y obtienen una cuota.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Falta la mitad de la ecuación. La meta también debe construirse desde la economía del negocio:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuánto cuesta operar la empresa?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuál es el margen real?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuánto cuesta adquirir, producir y entregar lo vendido?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuánto capital de trabajo se necesita?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuánto tarda una venta en convertirse en efectivo?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuánta utilidad se quiere conservar?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuánto se puede destinar a compensación comercial?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Solo entonces se puede responder la pregunta correcta: ¿cuánto hay que vender, con qué margen y en qué condiciones, para que el 100 % de la cuota signifique que el negocio funciona?
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Un ejemplo simplificado: una empresa necesita $500,000 mensuales para sostener su estructura y quiere $100,000 de resultado operativo. Debe generar $600,000 de margen. Con un margen bruto promedio de 30 %, vender $1 millón produce solo $300,000; necesitaría vender alrededor de $2 millones. Y después aún debe considerar la compensación comercial, los impuestos, el capital de trabajo y, sobre todo, cuándo entra el efectivo.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Por eso la primera pregunta no es «¿qué porcentaje de comisión debemos pagar?», sino:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ¿Qué nivel de ventas, margen y cobranza hace económicamente sostenible pagar esa comisión?
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      No todo peso vendido vale lo mismo
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Dos operaciones de $100,000:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Operación A:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     venta de $100,000 con 45 % de margen; margen bruto de $45,000; comisión de 5 % sobre facturación: $5,000.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Operación B:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     venta de $100,000 con 15 % de margen; margen bruto de $15,000; comisión de 5 % sobre facturación: $5,000.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Para el vendedor que cobra sobre facturación, ambas valen lo mismo. Para la empresa, una vale tres veces más que la otra.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Tampoco vale lo mismo vender $100,000 con pago anticipado que con crédito, ni una operación sencilla que otra que exige ingeniería, instalación, logística y servicio posterior. Y, sin embargo, un tablero comercial tradicional muestra lo mismo en los cuatro casos: «Ventas: $100,000».
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Facturar más no significa necesariamente ganar más. La organización necesita saber cuánto valor económico produce cada tipo de venta.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La compensación debe evolucionar con el negocio
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      No existe un porcentaje universalmente correcto: ni 5 %, ni 7 %, ni 10 %, ni una mezcla de 70/30 entre sueldo fijo y variable. Un vendedor que abre un mercado desde cero no hace el mismo trabajo que quien administra una cartera consolidada, y no se puede fijar con la misma precisión la cuota de un producto que aún se está probando que la de uno con diez años en el mercado.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El sistema debe evolucionar en tres etapas, las mismas que describí al hablar de 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;a href="/blog/ingenieria-comercial-ventaja-competitiva-b2b"&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ingeniería comercial
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/a&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  :
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Experimentación.
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     Todavía se está descubriendo quién compra, cuánto paga, cuánto dura el ciclo y qué propuesta interesa. Conviene reconocer comportamientos estratégicos y aprendizaje comercial verificable, sin pagar por simple volumen de actividad.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Validación.
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     Ya hay clientes reales; se conocen precios, márgenes, conversiones y perfiles de comprador. Conviene desplazar el incentivo hacia resultados económicos: volver a vender, y con rentabilidad.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Escalamiento.
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     Se conocen cuentas necesarias, conversiones, ticket promedio, margen, ciclo y capacidad por vendedor. Ahora sí caben cuotas, umbrales y aceleradores con fundamento, después de probarlos financieramente.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Un plan de compensación también necesita prueba de estrés
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Antes de aprobar un plan, hay que correrlo en escenarios. Con los números del ejemplo anterior (costo de 65 %, gastos de operación de $300,000 y comisión de 5 % sobre facturación):
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      70 % de cumplimiento:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     ventas de $700,000, margen bruto de $245,000, comisión de $35,000. Resultado de la empresa: 
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      −$90,000
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    .
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      100 % de cumplimiento:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     ventas de $1,000,000, margen bruto de $350,000, comisión de $50,000. Resultado de la empresa: 
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      $0
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    .
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      120 % de cumplimiento:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     ventas de $1,200,000, margen bruto de $420,000, comisión de $60,000. Resultado de la empresa: 
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      +$60,000
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    .
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Al 70 % de cumplimiento, el vendedor cobra $35,000 y la empresa pierde $90,000. Y el cálculo todavía supone que todo se cobró.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Las preguntas de la prueba son simples:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué pasa si se alcanza solo 70 % del pronóstico? ¿Y si se llega a 120 %?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuánto cobra el vendedor y cuánto conserva la empresa en cada caso?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué ocurre con el flujo de efectivo?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Existe algún escenario en el que el vendedor gane mucho mientras la empresa pierde dinero?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Ventas y cobranza pertenecen al mismo sistema económico
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      En B2B, vender y cobrar pueden estar separados por semanas o meses. Eso no significa trasladar al vendedor todo el riesgo financiero: él no controla la facturación, la recepción de mercancía ni los procesos administrativos del cliente.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Pero tampoco tiene sentido un sistema que premie operaciones muy buenas en lo comercial y destructivas en lo financiero. Según el modelo de negocio, el diseño puede combinar ventas, margen, negocio nuevo, calidad de la cuenta, productos estratégicos, condiciones comerciales y, cuando corresponda, cobranza.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Un punto práctico para México: la Ley Federal del Trabajo limita la posibilidad de retener o descontar comisiones de operaciones ya concluidas. Si la comisión va a depender de la cobranza, el plan debe definir por escrito, desde el inicio, cuándo se considera concluida una operación. Conviene revisar la redacción con un abogado laboral antes de comunicarla al equipo.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El objetivo no es complicar el esquema. Es que el resultado que beneficia al vendedor también beneficie a la empresa.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Primero la economía, después la meta, al final la comisión
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Quizá este sea el error de fondo. Normalmente se empieza por «¿cuánto quiero que venda cada vendedor?» y después «¿qué porcentaje le pago?». El orden debería ser otro:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ol&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Comprender la economía:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     costos, margen, gastos de operación, capital de trabajo, flujo y utilidad deseada.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Determinar el resultado comercial
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     que la empresa necesita producir.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Construir las cuotas
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     a partir de ese resultado.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Identificar las actividades y avances
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     que conducen a él.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Diseñar la compensación
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     que alinea el comportamiento del vendedor con la economía del negocio.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ol&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Si una empresa declara «queremos clientes nuevos con buen margen» pero paga 5 % sobre cualquier facturación, su estrategia dice una cosa y su sistema económico dice otra: «venda cualquier cosa, a cualquier cliente y con cualquier margen, mientras facture».
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El vendedor solo responde a las reglas que la empresa diseñó. La solución no es supervisarlo más; es diseñar mejor el sistema.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Un plan de incentivos no es solo una forma de pagar vendedores. Es una capa de control del sistema comercial y financiero. Cada peso de compensación variable envía una señal sobre lo que la organización considera importante, y el equipo aprende rápido a seguir esas señales.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Alcanzar una meta de ventas mientras la empresa pierde dinero o se queda sin efectivo no significa que el vendedor haya fallado. Significa que se diseñaron las métricas equivocadas.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    En la parte alta del embudo ocurre el mismo error con otra cara: confundir actividad con avance. Lo analizo en 
    
    
        
                      &#xD;
        &lt;a href="/blog/metricas-de-ventas-actividad-vs-avance"&gt;&#xD;
          
                        
          
      
      300 llamadas a la semana no son productividad
    
    
        
                      &#xD;
        &lt;/a&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    .
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h3&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      ¿Cuánto le cuesta hoy su situación comercial?
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h3&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El diagnóstico de situación comercial de ACTIVAR calcula el costo anual de la situación actual de su empresa, revisa cartera y cotizaciones, y ordena las fugas por el dinero que representan. Empieza con una reunión de 45 minutos sin costo. 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;a href="/programa-activar"&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Conozca el Programa ACTIVAR
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/a&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  .
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        &lt;a href="/contacto"&gt;&#xD;
          
                        
          
      
      Hablar con Saúl
    
    
        
                      &#xD;
        &lt;/a&gt;&#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Saúl Castillo es especialista en ventas para empresas industriales en Monterrey y director de ACTIVAR B2B.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h3&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Fuente
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h3&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Andris A. Zoltners, Prabhakant Sinha y Sally E. Lorimer, 
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      The Complete Guide to Sales Force Incentive Compensation
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    , AMACOM, 2006.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;</content:encoded>
      <enclosure url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/pexels-photo-8296970.jpeg" length="102754" type="image/jpeg" />
      <pubDate>Sat, 10 Oct 2026 04:30:58 GMT</pubDate>
      <guid>http://www.activarventasb2b.com/plan-de-comisiones-vendedores-b2b</guid>
      <g-custom:tags type="string">Plan de comisiones,Compensación variable,Dirección comercial</g-custom:tags>
      <media:content medium="image" url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/pexels-photo-8296970-e7571b23.jpeg">
        <media:description>thumbnail</media:description>
      </media:content>
      <media:content medium="image" url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/pexels-photo-8296970.jpeg">
        <media:description>main image</media:description>
      </media:content>
    </item>
    <item>
      <title>Ya consiguió al cliente. ¿Qué parte de su negocio tiene?</title>
      <link>http://www.activarventasb2b.com/participacion-en-el-cliente-desarrollo-de-cuentas-b2b</link>
      <description>Un cliente de cinco años puede comprarle 6 % de lo que necesita. Cómo medir y desarrollar la participación en el cliente en ventas B2B.</description>
      <content:encoded>&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Muchas empresas B2B tienen una obsesión: conseguir clientes nuevos. Contratan vendedores para prospectar, compran bases de datos, invierten en publicidad, van a exposiciones, automatizan correos y llamadas, y miden prospectos, reuniones y oportunidades nuevas.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Todo eso es necesario. Una empresa que deja de desarrollar mercado tarde o temprano deja de crecer.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Pero mientras todos buscan la siguiente cuenta, queda una pregunta más incómoda:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ¿Cuánto del negocio de nuestros clientes actuales estamos dejando sobre la mesa?
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Una empresa puede decir: «Ese cliente es nuestro desde hace cinco años». Perfecto. Pero quizá le compra $300,000 al año mientras adquiere $5 millones en productos y servicios que también podría suministrarle.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Tiene al cliente. Pero tiene solo una pequeña parte de su negocio.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      De la participación de mercado a la participación en el cliente
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Durante décadas, el crecimiento se ha medido sobre todo con la participación de mercado: qué parte del mercado total pertenece a la empresa. Hay otra métrica igual de importante para una organización B2B: la 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    participación en el cliente
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
  
   (
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    share of customer
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  , también conocida como 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    share of wallet
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  ), es decir, qué parte de las necesidades y del presupuesto de un cliente es capaz de atender.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      No sustituye la adquisición de clientes nuevos; la complementa. Crecer no es solo conquistar más cuentas. También es hacer más valiosas las relaciones que ya se tienen.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Releyendo 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    loyalty.com
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  , de Frederick Newell, publicado en 2000, encontré esta idea —que Newell retoma del modelo «uno a uno» de Don Peppers y Martha Rogers— sorprendentemente vigente casi treinta años después. La diferencia parece semántica, pero cambia muchas decisiones.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Si se piensa solo en participación de mercado, la pregunta es: ¿cómo consigo otro cliente? Si se piensa en participación en el cliente, aparecen otras:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué nos compra hoy este cliente y qué le compra a otros proveedores?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué otros problemas tiene que podríamos resolver?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿En qué plantas, divisiones o ubicaciones todavía no participamos?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué necesidades nuevas están apareciendo?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuánto vale hoy esta cuenta y cuánto podría valer?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Y, sobre todo:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ¿Qué tendría que hacer nuestra empresa para merecer una mayor parte de ese negocio?
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Esta última pregunta es la clave. Participación en el cliente no significa venderle más cosas al mismo cliente. Significa entenderlo mejor para resolver más problemas de manera rentable.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      No todos los clientes valen lo mismo
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Esto lleva a una conclusión incómoda: no todos los clientes deberían recibir el mismo esfuerzo comercial.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Cliente A:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     compra $2,000,000 al año; su potencial estimado con nosotros es de $2,200,000. Participación en el cliente: 91 %. Potencial pendiente: $200,000.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Cliente B:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     compra $300,000 al año; su potencial estimado con nosotros es de $5,000,000. Participación en el cliente: 6 %. Potencial pendiente: $4,700,000.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      ¿Cuál merece más esfuerzo de desarrollo? Si solo se mira la facturación histórica, probablemente A. Si se mira el valor actual más el potencial, la respuesta puede cambiar por completo.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Por eso una cartera B2B no debería ser solo una lista de clientes. Debería administrarse como un portafolio de relaciones con distinto valor, potencial, necesidades y riesgo.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Cómo estimar el potencial de una cuenta
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El ejemplo anterior depende de una cifra que casi ninguna empresa tiene: cuánto podría comprarle cada cliente. No hace falta precisión perfecta para empezar; basta un orden de magnitud razonable. Tres fuentes prácticas:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ol&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Preguntar.
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     Cuando la relación ya existe, compras suele responder: «¿Qué otros proveedores atienden esta línea? ¿Qué volumen manejan al año?».
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Estimar por consumo.
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     Cuánto compran empresas comparables por planta, por línea de producción o por empleado, aplicado a la cuenta.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Leer el historial propio.
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     Cotizaciones perdidas, productos que se compraron una vez y no volvieron, y plantas o divisiones del cliente que nunca han hecho un pedido.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ol&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Con esas tres fuentes, cada cuenta importante puede tener una cifra de potencial, una fecha de estimación y un responsable de actualizarla.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Identificar, diferenciar, interactuar y personalizar
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El modelo uno a uno propone cuatro acciones que siguen siendo muy útiles. No como una campaña de marketing, sino como un sistema de operación de la relación con cada cliente.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h3&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      1. Identificar
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h3&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      No basta con saber que una empresa es cliente. Hace falta una visión completa de la cuenta:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Personas:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     quién compra, quién usa lo que vendemos, quién decide, quién influye.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Operación:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     qué plantas participan, qué productos adquiere.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Historia:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     qué cotizaciones se hicieron, qué problemas se resolvieron, qué reclamaciones hubo, qué oportunidades se perdieron.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Cada correo, llamada, visita, pedido, cotización y problema debería enriquecer ese conocimiento. La empresa debería poder decir: «Este es el cliente y esto es todo lo que sabemos de nuestra relación con él».
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h3&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      2. Diferenciar
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h3&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Después hay que aceptar que no todas las cuentas son iguales. Se pueden distinguir por valor actual, potencial, rentabilidad, necesidades, productos, industria, ubicaciones, complejidad, riesgo y posibilidades de expansión.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Eso cambia la asignación de recursos. Una cuenta con poco potencial puede atenderse con eficiencia mediante procesos automatizados. Una cuenta estratégica con gran potencial justifica investigación, visitas, ingeniería, seguimiento de la dirección y un plan de desarrollo propio.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Personalizar empieza por decidir dónde vale la pena invertir atención humana.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h3&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      3. Interactuar
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h3&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Aquí aparece uno de los problemas más comunes de los CRM: registran actividad, pero no aprendizaje. Una llamada queda registrada como «Llamada realizada». ¿Y qué se aprendió?
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Compare eso con este registro:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    «Compras confirmó que hoy trabaja con tres proveedores. Uno presenta problemas recurrentes de entrega. Su contrato vence en febrero. Operaciones participará en cualquier cambio de proveedor. Próxima acción: reunión con el responsable de operaciones el 15 de noviembre.»
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Ahora la llamada produjo algo más importante que actividad: produjo 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    conocimiento
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  , y ese conocimiento cambia lo que hay que hacer después. Es el mismo principio de la actividad validada que describí en 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;a href="/blog/metricas-de-ventas-actividad-vs-avance"&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    300 llamadas a la semana no son productividad
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/a&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  , llevado a la relación con cada cliente.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Cada interacción debería responder tres preguntas:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué aprendimos?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué cambió?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué hacemos ahora?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h3&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      4. Personalizar
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h3&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Aquí suele haber una confusión. Personalizar no es escribir «Hola, {Nombre}». Tampoco es pedirle a una inteligencia artificial que revise un perfil de LinkedIn y redacte un correo que parezca personal.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Automatizar no es el problema; lo es fingir que se conoce al cliente. La personalización real ocurre cuando lo que se aprende del cliente 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    modifica el comportamiento de la empresa
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  : la solución, la propuesta, el producto, el interlocutor, la frecuencia de contacto, el nivel de servicio, las condiciones o la siguiente acción.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Personalización B2B no significa que el mensaje conozca el nombre del cliente. Significa que la empresa recuerda lo que el cliente le enseñó y actúa diferente como consecuencia.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La mejor barrera de salida no impide salir
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Una de las ideas más poderosas de Newell es que el cliente puede terminar construyendo su propia barrera de salida. No se trata de atraparlo, ni de contratos abusivos, ni de hacer técnicamente imposible cambiar de proveedor.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Imagine dos proveedores. El primero lleva cinco años trabajando con una cuenta. Conoce sus especificaciones, plantas, frecuencias de compra, responsables, procesos administrativos, problemas recurrentes, preferencias y excepciones. Y después de cada interacción usa ese conocimiento para atenderla mejor.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El segundo proveedor puede tener exactamente el mismo producto, incluso a un precio menor. Pero empieza desde cero: el cliente tendrá que volver a explicarle sus procesos, necesidades, excepciones y forma de trabajar.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Ahí está la verdadera barrera competitiva:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    No se retiene al cliente dificultándole salir. Se le retiene haciendo cada vez menos atractivo empezar de cero con alguien más.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El producto puede copiarse y el precio puede igualarse. Una relación que ha acumulado aprendizaje durante años es mucho más difícil de reproducir.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      De vender productos a desarrollar cuentas
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Esto también cambia el papel del vendedor B2B. Si el objetivo es solo cerrar una operación, la lógica es:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    producto → cotización → negociación → pedido
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Si el objetivo es desarrollar la participación en el cliente, la lógica es otra:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    cuenta → problema → diagnóstico → solución → resultado → aprendizaje → siguiente problema
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Después de una venta, la relación no debería regresar a cero; debería empezar desde un nivel de conocimiento superior. Algunos ejemplos:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Una empresa de 
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      mantenimiento industrial
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     descubre, durante la implementación, que el cliente tiene problemas recurrentes con su inventario de refacciones. Ahí hay una nueva conversación.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Un proveedor de 
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      empaques
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     descubre que otra planta del cliente usa especificaciones distintas. Ahí hay otra oportunidad.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Una empresa de 
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      software
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     detecta un proceso manual junto al que acaba de automatizar. Ahí hay otro problema por resolver.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      No se trata de venta cruzada indiscriminada, sino de usar el conocimiento acumulado para encontrar nuevas formas de generar valor.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El CRM debería construir memoria, no solo auditar
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Newell advertía, ya en 2000, que el 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Customer Relationship Management
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
  
   muchas veces terminaba teniendo poco de las tres cosas que prometía: poco de 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    customer
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
  
   (cliente), poco de 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    relationship
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
  
   (relación) y poco de 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    management
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
  
   (gestión).
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Hoy los CRM son mucho más sofisticados y tienen automatizaciones e inteligencia artificial, pero el riesgo es el mismo: que se conviertan en una herramienta para que el gerente pregunte cuántas llamadas se hicieron, cuántas actividades están vencidas y cuántas oportunidades hay abiertas. Todo eso puede ser útil. Pero hay una pregunta que rara vez aparece en el tablero:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ¿Qué sabemos hoy de este cliente que ayer no sabíamos?
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Piense en lo que ocurre cuando un vendedor deja la empresa. ¿Cuánto conocimiento se va con él? ¿Se sabe quién toma realmente las decisiones en cada cuenta? ¿Por qué se perdió la última cotización? ¿Cuándo vence el contrato del competidor? ¿Qué problema mencionó operaciones en una visita hace seis meses? ¿Qué producto quería probar el cliente cuando tuviera presupuesto?
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Si esa información existe solo en la memoria del vendedor, la empresa no tiene un activo. Tiene conocimiento individual. El CRM debería convertirlo en 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    memoria institucional
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  .
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Y la inteligencia artificial abre una posibilidad mayor: no solo almacenar esa información, sino interpretarla. Ayudar a responder qué cambió en una cuenta, qué señal apareció, qué oportunidad podría existir, a quién contactar, cuándo, con qué contexto y cuál debería ser la siguiente acción. Ahí ya no se habla de una base de datos, sino de un sistema comercial que aprende.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La relación es la unidad del sistema, no la oportunidad
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Muchos procesos comerciales están diseñados alrededor de una oportunidad: prospecto, oportunidad, cotización, ganada o perdida. Y cuando se llega a «Ganado», el proceso prácticamente termina. En 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;a href="/blog/metricas-de-ventas-actividad-vs-avance"&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    300 llamadas a la semana no son productividad
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/a&gt;&#xD;
      
                    
      
  
   describí lo que todavía falta en lo económico: entrega, facturación, margen, cobranza y flujo.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Desde la participación en el cliente, «Ganado» significa algo más: ahora sabemos más y tenemos permiso para seguir construyendo la relación. Una cuenta puede contener muchas oportunidades a lo largo de los años: una recompra, una nueva planta, otro producto, una renovación, una ampliación, una recomendación, un problema nuevo.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Por eso la unidad fundamental del sistema comercial no debería ser la oportunidad, sino 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    la relación
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  . Las oportunidades son eventos que aparecen dentro de ella.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La ingeniería comercial también ocurre después de la primera venta
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;a href="/blog/ingenieria-comercial-ventaja-competitiva-b2b"&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ingeniería comercial
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/a&gt;&#xD;
      
                    
      
  
   no termina cuando se consigue al cliente. Después de la primera operación empieza otro ciclo:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    identificar → diferenciar → interactuar → aprender → personalizar → expandir → retener
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Cada vuelta debería producir dos resultados: más valor para el cliente y más conocimiento para el proveedor. Si solo aumenta el ingreso del proveedor, es venta adicional. Si aumenta el valor para ambos y además se aprende algo que mejora la siguiente interacción, se está construyendo una relación difícil de sustituir.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La pregunta que falta en muchos tableros
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Durante años, el crecimiento se ha medido con una pregunta indispensable: ¿cuántos clientes nuevos conseguimos? Quizá haga falta poner otra a su lado:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ¿Cuánto más valiosas se volvieron las relaciones con los clientes que ya tenemos?
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Responderla obliga a medir algo más que adquisición: retención, margen por cuenta, penetración de productos, expansión, potencial pendiente, recurrencia y valor de vida del cliente. Entonces la participación en el cliente deja de ser un concepto de marketing y se convierte en una disciplina de gestión.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El activo son las relaciones que aprenden
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La tecnología permite almacenar prácticamente todo, y la inteligencia artificial, analizar enormes cantidades de información. Pero ninguna de las dos crea por sí sola una mejor relación con el cliente. Eso solo ocurre cuando lo aprendido se usa para actuar diferente.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Un competidor puede copiar su producto, bajar el precio, contratar vendedores, implementar el mismo CRM e incluso usar la misma inteligencia artificial. Lo que no puede copiar de inmediato es todo lo que su empresa ha aprendido de cada cliente, ni la capacidad de convertir ese aprendizaje en una mejor experiencia.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Durante años se ha preguntado: ¿cuánto mercado tenemos? Quizá también haya que preguntar: 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ¿cuánto del cliente hemos logrado merecer?
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Cuando la empresa recuerda lo que el cliente le enseñó y actúa diferente una y otra vez, el cliente no se queda porque un contrato le impida irse. Se queda porque empezar de cero con otro proveedor deja de tener sentido.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h3&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      ¿Qué parte del negocio de sus clientes tiene hoy?
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h3&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Dos preguntas para empezar:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuántos clientes del año pasado no han comprado este año?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué parte del negocio de sus diez principales clientes atiende hoy su empresa?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Si alguna respuesta es «no lo sé», el diagnóstico de situación comercial de ACTIVAR lo mide: revisa su cartera, calcula el costo anual de la situación actual y ordena las fugas por el dinero que representan. Empieza con una reunión de 45 minutos sin costo. 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;a href="/programa-activar"&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Conozca el Programa ACTIVAR
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/a&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  .
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        &lt;a href="/contacto"&gt;&#xD;
          
                        
          
      
      Hablar con Saúl
    
    
        
                      &#xD;
        &lt;/a&gt;&#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Saúl Castillo es especialista en ventas para empresas industriales en Monterrey y director de ACTIVAR B2B.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h3&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Fuentes
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h3&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Frederick Newell, 
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      loyalty.com: Customer Relationship Management in the New Era of Internet Marketing
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    , McGraw-Hill, 2000.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Don Peppers y Martha Rogers, 
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      The One to One Future
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    , Currency/Doubleday, 1993.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;</content:encoded>
      <enclosure url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/pexels-photo-8441789.jpeg" length="53514" type="image/jpeg" />
      <pubDate>Sat, 10 Oct 2026 04:30:54 GMT</pubDate>
      <guid>http://www.activarventasb2b.com/participacion-en-el-cliente-desarrollo-de-cuentas-b2b</guid>
      <g-custom:tags type="string">Desarrollo de cuentas,Retención de clientes,CRM</g-custom:tags>
      <media:content medium="image" url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/pexels-photo-8441789-311f40ff.jpeg">
        <media:description>thumbnail</media:description>
      </media:content>
      <media:content medium="image" url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/pexels-photo-8441789.jpeg">
        <media:description>main image</media:description>
      </media:content>
    </item>
    <item>
      <title>300 llamadas a la semana no son productividad</title>
      <link>http://www.activarventasb2b.com/metricas-de-ventas-actividad-vs-avance</link>
      <description>Medimos llamadas porque es fácil, no porque determinen el resultado. Cómo pasar de medir actividad a medir avance comercial, del primer contacto a la cobranza.</description>
      <content:encoded>&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Hace poco vi en LinkedIn la publicación de una empresa que buscaba vendedores. Entre las promesas estaba la frase de siempre: «Atractivo plan de remuneración».
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Lo que me llamó la atención fueron los objetivos del puesto. Uno de ellos era: 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    300 llamadas registradas a la semana.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
  
   Sesenta llamadas diarias.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      No conozco el proceso comercial de esa empresa y seguramente hay una lógica detrás de la cifra. Pero me hizo pensar en algo que veo constantemente en ventas:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Medimos actividad porque es mucho más fácil que medir avance.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Lo fácil de contar
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuántas llamadas hizo?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuántos correos envió?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuántas visitas realizó?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuántas cotizaciones mandó?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Son números fáciles de registrar, comparar y poner en un tablero. El problema empieza cuando cumplir la actividad se convierte en el objetivo.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Si la compensación, la evaluación o incluso la permanencia en el puesto dependen de registrar 300 llamadas, lo más probable es que se registren 300 llamadas. Pero eso no responde las preguntas importantes:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Se llamó a las empresas correctas?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Se habló con las personas adecuadas?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Se descubrió una necesidad real?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Se generó una oportunidad?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿La conversación terminó con un siguiente paso?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      ¿Quién tuvo mejor semana?
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Vendedor A:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     300 llamadas registradas y 0 oportunidades calificadas.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Vendedor B:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     80 llamadas, dirigidas a cuentas seleccionadas, y 5 oportunidades calificadas.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La respuesta parece evidente. Y, sin embargo, muchos sistemas comerciales están diseñados para reconocer al vendedor A: cumplió su cuota de actividad.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Dos caras del mismo error
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      En la parte alta del embudo confundimos 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    actividad con avance
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  . En la parte baja confundimos 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ventas con rentabilidad
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  : un vendedor puede cumplir el 100 % de su meta mientras la empresa pierde dinero, como expliqué en 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;a href="/blog/plan-de-comisiones-vendedores-b2b"&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    La espada de doble filo
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/a&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  .
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Son dos manifestaciones del mismo problema: medimos lo que es fácil contar en lugar de lo que determina el resultado.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La inteligencia artificial puede multiplicar el error
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Hoy se pueden escribir más correos, investigar más cuentas, hacer más contactos y automatizar más seguimientos que nunca. Pero automatizar actividad no es automatizar resultados.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Si el proceso está mal diseñado, la tecnología solo permite hacer más rápido y a mayor escala lo que ya no funcionaba. Lo desarrollé en 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;a href="/blog/ingenieria-comercial-ventaja-competitiva-b2b"&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Cuando cualquiera puede construir el producto, la ventaja está en venderlo
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/a&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  .
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      De actividad a actividad validada
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La actividad hay que registrarla, pero para medir si el proceso avanza, no para cumplir una cifra. Por eso prefiero hablar de 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    actividad validada
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  . No solo «realizó una llamada», sino:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Cuenta dentro del perfil de cliente ideal → contacto relevante → conversación → necesidad identificada → oportunidad calificada → siguiente acción acordada
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La primera métrica demuestra que hubo actividad. La segunda empieza a demostrar que el proceso comercial avanzó, y permite ver en qué paso se detiene.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El CRM no debería terminar en «Ganado»
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      En muchos CRM, el proceso comercial prácticamente termina cuando la oportunidad cambia a 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    GANADO
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  . Desde el punto de vista económico, todavía falta mucho:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Pedido → entrega → facturación → margen → cobranza → flujo → recompra
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Si ventas usa un CRM, administración un ERP y finanzas hojas de cálculo sin conexión entre sí, cada área opera con su propia versión de la realidad:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Ventas: «Cumplimos».
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Administración: «Falta cobrar».
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Finanzas: «No hay flujo».
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Dirección: «Entonces, ¿por qué estamos pagando bonos?».
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El problema no es solo de compensación ni de herramientas. Es de arquitectura comercial.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Medir el sistema completo
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El proceso completo se ve así:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Estrategia → mercado → actividad → avance → oportunidad → pedido → facturación → margen → cobranza → flujo → compensación → utilidad
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Si los incentivos y los tableros miran solo las llamadas en un extremo y las ventas en el otro, se están optimizando dos variables intermedias como si fueran el resultado final. No lo son.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Una empresa no necesita vendedores ocupados, ni existe solo para facturar. Necesita actividad que produzca oportunidades, oportunidades que se conviertan en ventas rentables, ventas que se cobren, y suficiente valor después de cubrir el costo de producir, operar y vender.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Alcanzar 300 llamadas sin generar oportunidades no es productividad. Es actividad. La diferencia entre ambas es exactamente lo que un sistema comercial debe medir.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h3&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      ¿Dónde se detiene su proceso comercial?
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h3&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Cuatro preguntas para empezar:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuántos clientes del año pasado no han comprado este año?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuántos contactos del mes pasado tienen una siguiente acción con fecha?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuántas cotizaciones abiertas no han recibido un solo seguimiento?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Cuántos datos pide antes de dar un precio?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Si alguna respuesta es «no lo sé», eso es lo que mide el diagnóstico de situación comercial de ACTIVAR. Empieza con una reunión de 45 minutos sin costo. 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;a href="/programa-activar"&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Conozca el Programa ACTIVAR
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/a&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  .
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        &lt;a href="/contacto"&gt;&#xD;
          
                        
          
      
      Hablar con Saúl
    
    
        
                      &#xD;
        &lt;/a&gt;&#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Saúl Castillo es especialista en ventas para empresas industriales en Monterrey y director de ACTIVAR B2B.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;</content:encoded>
      <enclosure url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/llamadas+de+ventas.jpg" length="56801" type="image/jpeg" />
      <pubDate>Sat, 10 Oct 2026 04:30:50 GMT</pubDate>
      <guid>http://www.activarventasb2b.com/metricas-de-ventas-actividad-vs-avance</guid>
      <g-custom:tags type="string">Productividad comercial,Métricas de ventas,CRM</g-custom:tags>
      <media:content medium="image" url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/llamadas+telefonicas+de+ventas.jpg">
        <media:description>thumbnail</media:description>
      </media:content>
      <media:content medium="image" url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/llamadas+de+ventas.jpg">
        <media:description>main image</media:description>
      </media:content>
    </item>
    <item>
      <title>Cuando cualquiera puede construir el producto, la ventaja está en venderlo</title>
      <link>http://www.activarventasb2b.com/ingenieria-comercial-ventaja-competitiva-b2b</link>
      <description>La inteligencia artificial abarata construir productos, pero no conseguir clientes. Por qué la ventaja competitiva B2B se mueve hacia el sistema comercial.</description>
      <content:encoded>&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Durante años, la ventaja de muchos proveedores industriales fue su capacidad técnica. Diseñar una solución, integrar un equipo o desarrollar un sistema requería tiempo, capital y especialistas. Esa dificultad protegía, al menos en parte, a quien llegaba primero.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Esa protección se está reduciendo. Las especificaciones se igualan, las importaciones compiten en precio y el comprador pide tres cotizaciones de lo mismo. Y ahora la inteligencia artificial acelera todavía más la velocidad con la que un competidor puede igualar lo que usted ofrece.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      En un experimento controlado que GitHub publicó en 2022, los desarrolladores que usaron su asistente de programación Copilot completaron una tarea 55 % más rápido que quienes trabajaron sin él. No significa que cualquier producto se desarrolle 55 % más rápido. Sí demuestra que una parte considerable del trabajo que antes requería solo tiempo humano hoy puede acelerarse.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Hoy se puede investigar un mercado, generar código, diseñar interfaces, analizar información, documentar proyectos y desarrollar prototipos mucho más rápido.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Eso no significa que la tecnología haya dejado de importar. Significa algo más importante: 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    tener tecnología ya no asegura una ventaja competitiva.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Si una funcionalidad puede reproducirse cada vez más rápido, competir solo por características técnicas se vuelve una estrategia difícil de sostener. Y la pregunta cambia:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Si construir el producto es cada vez más fácil, ¿dónde está la verdadera ventaja competitiva?
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Una vieja lección que vuelve a ser relevante
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      En 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    High-Tech Start-Up
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  , John Nesheim analiza empresas tecnológicas y señala que muchos planes de negocio presentados a inversionistas carecían de dos elementos: una ventaja injusta (
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    unfair advantage
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  ) y una ventaja competitiva sostenible.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      No bastaba con tener buena tecnología. Había que explicar por qué esa empresa tendría una ventaja que otros no podrían reproducir con facilidad.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Décadas después, el problema es esencialmente el mismo. Un análisis de CB Insights publicado en marzo de 2026, sobre 431 empresas respaldadas por capital de riesgo que cerraron después de 2023, encontró falta de ajuste producto-mercado en 43 % de los casos y una economía unitaria insostenible en 19 %. Una misma empresa podía tener varias causas.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Construir más rápido no significa construir algo que alguien quiera comprar.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Y si su ventaja era que podía desarrollar determinada solución, y mañana diez competidores pueden ofrecer algo parecido, probablemente nunca tuvo una ventaja defendible. Tuvo una ventaja temporal.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El cuello de botella se está moviendo
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La inteligencia artificial reduce la fricción para construir. Pero no elimina la dificultad de:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    encontrar al comprador correcto,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    entender su problema,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    demostrar el impacto económico,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    conseguir su atención,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    generar confianza,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    y recorrer un proceso de compra B2B.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Ese proceso es cada vez más colectivo. Según una encuesta de Gartner publicada en mayo de 2025, con 632 compradores B2B, los grupos de compra van de 5 a 16 personas, distribuidas hasta en cuatro áreas de la empresa. En 74 % de esos grupos hubo conflicto dañino durante la decisión. Y los grupos que lograron consenso tuvieron 2.5 veces más probabilidad de concretar una compra de calidad.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Ya no basta con convencer a «el que decide». Hay que construir consenso entre compras, producción, finanzas y dirección.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Ahí aparece otro tipo de ventaja: 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    la distribución.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
  
   No me refiero a hacer más publicidad ni a enviar miles de correos. Me refiero a construir una capacidad sistemática para convertir mercado potencial en conversaciones, conversaciones en oportunidades y oportunidades en ingresos.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      A eso le llamo 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ingeniería comercial.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El ejemplo de una planta industrial
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Pensemos en una empresa que desarrolla una plataforma para monitorear maquinaria industrial. Usa sensores, inteligencia artificial y análisis de datos para detectar anomalías y anticipar fallas.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El producto puede ser excelente. Pero el director de operaciones de una planta no quiere comprar inteligencia artificial, sensores ni un tablero de OEE. Quiere:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    evitar que su línea se detenga,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    reducir desperdicio,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    disminuir el mantenimiento no programado,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    producir más con los mismos activos,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    saber cuánto dinero puede ahorrar o cuánto riesgo puede eliminar.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Un sistema capaz de predecir una falla tiene poco valor comercial si la empresa que lo desarrolló no puede demostrar 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    qué problema económico resuelve, para quién, cuánto vale resolverlo y por qué el cliente debería actuar ahora.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La tecnología resuelve una parte del problema. La ingeniería comercial conecta esa tecnología con una decisión de compra.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Entonces, ¿qué es la ingeniería comercial?
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      No es contratar vendedores. Tampoco es instalar un CRM, comprar una base de datos o automatizar correos con inteligencia artificial.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La ingeniería comercial es 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    diseñar de forma sistemática cómo una empresa identifica demanda, encuentra compradores, convierte problemas en casos de negocio, genera conversaciones, desarrolla oportunidades y transforma esas oportunidades en ingresos repetibles.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
  
   Su resultado es un sistema comercial que opera todos los días.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Se puede abordar con una lógica muy parecida a la del método científico:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Observación:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     ¿Qué problema existe realmente? ¿Quién lo tiene? ¿Cuánto le cuesta no resolverlo?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Hipótesis:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     si resolvemos este problema de determinada manera, ¿qué impacto económico podemos producir?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Experimentación:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     salir al mercado; identificar cuentas, encontrar responsables, presentar la hipótesis, conversar y medir respuestas.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Validación:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     una visita no demuestra mercado; una respuesta tampoco. Una reunión demuestra interés. Un cliente dispuesto a pagar es una evidencia mucho más fuerte.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Repetibilidad:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     ¿podemos encontrar otra empresa con el mismo problema y volver a venderle?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Escalamiento:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     solo cuando el proceso funciona tiene sentido agregar recursos, automatización e inteligencia artificial.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El orden importa. Automatizar un proceso comercial que todavía no funciona no lo resuelve. Puede permitirnos equivocarnos mucho más rápido y a mayor escala.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La inteligencia artificial tampoco será la nueva ventaja
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Aquí aparece una segunda paradoja. Las mismas herramientas que abaratan el desarrollo también abaratan la prospección. Cada vez más de estas tareas pueden automatizarse:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    investigar una empresa,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    encontrar contactos,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    personalizar un correo,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    generar una secuencia de mensajes,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    analizar una llamada,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    actualizar el CRM,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    dar seguimiento.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Las consecuencias ya se ven. Belkins analizó más de 7.5 millones de correos en frío enviados de enero a noviembre de 2025: la tasa de respuesta fue de 0.45 % a 0.48 %, según el día laboral de envío. Ni siquiera los envíos de la mañana, los de mejor desempeño, superaron 0.54 %. Cada vez más empresas compiten por la misma bandeja de entrada.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La automatización aumenta la capacidad de contactar. Pero cuando todos automatizan, contactar deja de ser una ventaja. Por eso «usar IA para vender» tampoco es, por sí mismo, una ventaja defendible.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Las preguntas que importan son otras:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué mercado selecciona?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué información acumula?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué señales de compra identifica?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué problemas entiende mejor que sus competidores?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué relaciones ha desarrollado?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Qué aprende su organización después de cada conversación?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    ¿Y qué tan rápido convierte ese aprendizaje en una mejor ejecución comercial?
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      De la ventaja del producto a la ventaja comercial
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La ventaja competitiva de muchas empresas está migrando del producto aislado a un sistema más amplio:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Producto + conocimiento del sector + datos propios + relaciones + distribución + proceso comercial + aprendizaje acumulado
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Un competidor puede copiar una funcionalidad o igualar una especificación. Es mucho más difícil copiar años de conocimiento de un mercado, relaciones con compradores, información de miles de interacciones y un proceso comercial que aprende continuamente qué funciona y qué no.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Por eso creo que hoy se pone demasiado énfasis en una pregunta: ¿qué podemos construir ahora con inteligencia artificial? Para muchas empresas B2B, la pregunta más importante es otra:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ¿Cómo vamos a vender todo lo que ahora podemos construir?
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Construir se volvió más fácil. Construir demanda sigue siendo difícil
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La tecnología seguirá siendo fundamental. Habrá empresas cuya propiedad intelectual, datos, infraestructura o conocimiento especializado sigan creando barreras de entrada muy altas.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Pero para muchas otras, en especial las que venden soluciones B2B, el producto por sí solo protegerá cada vez menos el negocio. Y eso cambia dónde conviene invertir:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    no solo en desarrollar producto, también en desarrollar mercado;
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    no solo en automatizar operaciones, también en sistematizar ventas;
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    no solo en incorporar inteligencia artificial, también en construir la capacidad de convertir problemas reales en resultados económicos por los que alguien esté dispuesto a pagar.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La inteligencia artificial está haciendo accesible la capacidad de construir. No está eliminando la dificultad de conseguir clientes.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Cuando todos pueden desarrollar más rápido, la ventaja no es necesariamente de quien produce más. Puede ser de quien entiende mejor a su mercado y construye el mejor sistema para convertir ese conocimiento en ingresos repetibles.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Eso es ingeniería comercial.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h3&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Del método a la práctica
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h3&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      ACTIVAR aplica esta lógica en cinco momentos, cada uno con su resultado medible:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Observación:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     reunión con Saúl de 45 minutos, sin costo, con cuatro números de su empresa.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Hipótesis:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     diagnóstico de situación comercial en 10 días hábiles, con el costo anual de la situación actual y las fugas ordenadas por dinero.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Experimentación:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     plan e implementación del sistema comercial.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Validación y repetibilidad:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     operación diaria con reporte semanal y mensual, con cifra, periodo y fuente.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Escalamiento:
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     revisión a los 90 días para continuar, ajustar o detener con criterio numérico.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;a href="/programa-activar"&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Conozca el Programa ACTIVAR
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/a&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  .
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        &lt;a href="/contacto"&gt;&#xD;
          
                        
          
      
      Hablar con Saúl
    
    
        
                      &#xD;
        &lt;/a&gt;&#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Saúl Castillo es especialista en ventas para empresas industriales en Monterrey y director de ACTIVAR B2B.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h3&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Fuentes
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h3&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    GitHub, «Research: quantifying GitHub Copilot's impact on developer productivity and happiness», 2022.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    CB Insights, análisis de cierres de empresas respaldadas por capital de riesgo, marzo de 2026.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;a href="https://www.gartner.com/en/newsroom/press-releases/2025-05-07-gartner-sales-survey-finds-74-percent-of-b2b-buyer-teams-demonstrate-unhealthy-conflict-during-the-decision-process"&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Gartner, encuesta de ventas sobre grupos de compra B2B, 7 de mayo de 2025
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/a&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    .
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;a href="https://belkins.io/blog/email-deliverability/choosing-the-best-time-to-send-an-email"&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Belkins, estudio sobre horario de envío de correos B2B, 2026
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/a&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     (datos de enero a noviembre de 2025).
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;</content:encoded>
      <enclosure url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/venta+productos+industriales.jpg" length="161100" type="image/jpeg" />
      <pubDate>Sat, 10 Oct 2026 04:30:47 GMT</pubDate>
      <guid>http://www.activarventasb2b.com/ingenieria-comercial-ventaja-competitiva-b2b</guid>
      <g-custom:tags type="string">Inteligencia artificial,Ventas industriales,Ingeniería comercial</g-custom:tags>
      <media:content medium="image" url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/productos+industriales.jpg">
        <media:description>thumbnail</media:description>
      </media:content>
      <media:content medium="image" url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/venta+productos+industriales.jpg">
        <media:description>main image</media:description>
      </media:content>
    </item>
    <item>
      <title>Seguimos vendiendo como en 1920</title>
      <link>http://www.activarventasb2b.com/tecnicas-de-cierre-ventas-industriales-spin-selling</link>
      <description>Como comprador de un equipo de 2.5 millones, abandoné al vendedor. SPIN Selling explica por qué: en ventas complejas, investigar vende más que cerrar.</description>
      <content:encoded>&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Hace poco estuve a punto de decirle a un vendedor: «Llevo muchos años en ventas. También me sé esas técnicas».
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      No se lo dije. Pero sí pedí que me asignaran a otro ejecutivo.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      No era una compra menor. Evaluábamos un equipo industrial con una inversión cercana a 2.5 millones de pesos. Durante meses revisamos propuestas, especificaciones y financiamiento, y finalmente decidimos detener el proyecto.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Tiempo después, fui yo quien retomó la conversación. Le hice al vendedor dos preguntas concretas: cómo quedaría el financiamiento con un enganche de $100,000 y cuál sería el tiempo de entrega.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Su respuesta me quitó las ganas de seguir hablando con él. No porque el equipo hubiera dejado de interesarme, sino porque sentí que, otra vez, me estaban aplicando una técnica de ventas.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Técnicas de hace cien años
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Días después volví a leer 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    SPIN Selling
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  , de Neil Rackham, y encontré ahí la explicación de lo que había pasado.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Rackham plantea algo que debería incomodar a quienes nos dedicamos a vender: buena parte de las técnicas comerciales que seguimos enseñando vienen de modelos desarrollados a partir de la década de 1920.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Cerrar.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Manejar objeciones.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Hacer preguntas abiertas y cerradas.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Presentar características y beneficios.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Crear urgencia.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Buscar señales de compra.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Llevamos décadas perfeccionándolas. El problema no es que sean malas. El problema es que nacieron para ventas pequeñas y sencillas, y vender algo pequeño no se parece a vender un equipo de 2.5 millones de pesos.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Lo que funciona en una venta pequeña puede perjudicar una venta grande
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Es una de las conclusiones centrales de Rackham. Su equipo analizó más de 35,000 llamadas de venta durante doce años, en más de veinte países, para identificar qué hacían distinto los vendedores más exitosos.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Los resultados contradijeron varias creencias tradicionales:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    Los mejores vendedores de grandes cuentas 
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      no usaban más técnicas de cierre. Usaban menos.
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      No eran mejores manejando objeciones. Recibían menos objeciones.
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    La distinción entre preguntas abiertas y cerradas 
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      no explicaba
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     la diferencia entre los sobresalientes y los demás.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La diferencia estaba en otra parte: los mejores vendedores investigaban mejor.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Cuando el vendedor quiere avanzar más rápido que el comprador
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Durante el proceso recibí preguntas como estas:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    «¿Van a decidir en estos días o esto va para más adelante?»
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    «¿El proyecto sigue siendo prioridad para este mes?»
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    «¿Vale la pena hacer un último esfuerzo para amarrar el precio?»
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    «¿O mejor cerramos el expediente por ahora?»
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Ninguna parece agresiva por sí sola. Incluso suenan razonables. El problema aparece al ver el proceso desde el lado del comprador.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Para mí no se trataba de decidir si quería o no una máquina. Tenía que evaluar flujo de efectivo, capacidad de producción, demanda, financiamiento, tiempos de entrega, retorno sobre la inversión y el riesgo de comprometer capital.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Casi todas esas preguntas buscaban responder otra cosa: 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ¿cuándo vas a comprar?
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
  
   Y esas son dos conversaciones completamente distintas.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El momento que terminó la conversación
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Meses después busqué personalmente al vendedor. Eso, por sí mismo, era la mejor señal de compra que podía recibir.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Le pregunté: «Si te diera un enganche de $100,000, ¿me podrías hacer una proyección para ver cómo quedarían las corridas?». Y añadí: «Hay un punto muy importante que también quisiera conocer: ¿cuál sería el tiempo de entrega?».
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Su respuesta fue preguntarme si ya teníamos luz verde y los fondos aprobados para avanzar de inmediato, o si apenas estábamos explorando números para los próximos meses.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Entiendo por qué lo preguntó. Quería calificar la oportunidad y saber si valía la pena invertir su tiempo. Pero del otro lado de la mesa la percepción fue distinta: yo no necesitaba que me calificaran. Necesitaba información para calificar la inversión.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Contesté: «Así déjalo, gracias». Y la conversación terminó.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      No perdí interés en el producto
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La distinción es fundamental: no perdí interés en el equipo. Perdí interés en seguir el proceso con ese vendedor.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Ahí entendí una de las ideas más valiosas de 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    SPIN Selling
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  : en las ventas grandes, muchas objeciones no existen desde el principio. Las provocamos los propios vendedores cuando:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    presentamos demasiado pronto,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    presionamos demasiado pronto,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    hablamos de precio demasiado pronto,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    intentamos cerrar demasiado pronto.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Después necesitamos técnicas para «manejar» una resistencia que nosotros mismos ayudamos a crear. Rackham encontró que los vendedores sobresalientes de grandes cuentas no eran mejores superando objeciones. Eran mejores evitando generarlas.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Responder primero, investigar después
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La pregunta del vendedor no era ilegítima; el error fue el orden. Yo había pedido dos datos concretos. Una respuesta que entregara valor y después investigara habría sonado así:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    «Con gusto le preparo la corrida con $100,000 de enganche y hoy mismo le confirmo el tiempo de entrega. Para ajustar la propuesta a lo que necesita: ¿qué cambió para que estén reconsiderando el equipo?»
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El vendedor obtiene la misma información para calificar la oportunidad, pero el comprador recibe primero lo que pidió. La conversación avanza en lugar de cerrarse.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Dejar de vender y empezar a investigar
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      SPIN propone cambiar la naturaleza de las preguntas: no preguntar solo para calificar al prospecto o llevarlo al cierre, sino para ayudarlo a entender su situación. El modelo tiene cuatro tipos de pregunta:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Situación
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     — Qué busca: entender qué ocurre hoy. Ejemplo en una venta industrial: «¿Qué cambió para que estén reconsiderando el equipo?»
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Problema
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     — Qué busca: identificar la dificultad o limitación. Ejemplo: «¿Cómo están resolviendo actualmente esa producción?»
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Implicación
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     — Qué busca: dimensionar las consecuencias de no resolverla. Ejemplo: «¿Qué impacto tiene esa limitación en capacidad, tiempos de entrega o costos?»
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Necesidad-beneficio (
      
        
        
                      &#xD;
        &lt;em&gt;&#xD;
          
                        
          
          
        need-payoff
      
        
        
                      &#xD;
        &lt;/em&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      )
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     — Qué busca: hacer visible el valor de resolverla. Ejemplo: «Si esa capacidad estuviera disponible, ¿qué pedidos podrían aceptar que hoy rechazan?»
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Con esa secuencia, la conversación llega a la pregunta que de verdad importa: 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ¿cuánto nos está costando no tener el equipo?
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      A partir de ahí ya no se habla de una máquina de 2.5 millones. Se habla del problema económico que esa inversión resuelve.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      En la venta industrial, el error se multiplica
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Para un proveedor industrial, este error cuesta más que en cualquier otra venta:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      Deciden varias personas.
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     Compras, producción, finanzas y dirección revisan la misma inversión, cada una con sus propias preguntas. Una presión mal colocada no incomoda a una persona: pone en guardia a todo el grupo.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      El ciclo dura meses.
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     Un proyecto detenido no es un proyecto perdido. Muchas veces regresa, como el mío, y quien regresa es el comprador.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
        
      La mejor señal de compra es que el cliente vuelva.
    
      
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
      
     Cuando eso pasa, la tarea del vendedor no es averiguar si ya hay presupuesto, sino ayudarle a terminar de construir la decisión.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Las preguntas pueden servir al vendedor o al comprador
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Esta experiencia me obligó a revisar mi propia forma de vender. Es muy fácil criticar al vendedor sentado del otro lado de la mesa; quienes dirigimos equipos comerciales hacemos lo mismo. Preguntamos:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    «¿Ya revisaste la propuesta?»
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    «¿Qué te pareció?»
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    «¿Cuándo tomarían una decisión?»
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    «¿Qué necesitaríamos hacer para cerrar?»
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    «¿Hay algo que esté frenando el proyecto?»
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Son preguntas legítimas. Pero antes de usarlas conviene hacerse otra:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ¿Esta pregunta ayuda al cliente a tomar una mejor decisión, o me ayuda a mí a saber cuándo voy a vender?
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      La diferencia es enorme, sobre todo en B2B.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El comprador sabe cuándo le están vendiendo
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Hoy los compradores llegan a la conversación comercial después de investigar productos, comparar proveedores, consultar precios y leer opiniones. Ya recorrieron buena parte del proceso por su cuenta.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Y quien lleva años comprando o vendiendo reconoce las técnicas con facilidad:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    el cierre alternativo,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    la escasez artificial,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    la urgencia de fin de mes,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    el «déjame hablar con mi gerente para conseguirte un mejor precio»,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    la pregunta diseñada para llevar a una respuesta determinada.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Cuando eso pasa, algo cambia: el comprador deja de concentrarse en su problema y empieza a protegerse del vendedor. En una venta compleja, perder esa confianza cuesta mucho más que perder un cierre.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Tal vez debemos dejar de enseñar a cerrar
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      No literalmente. Toda venta necesita compromisos y, tarde o temprano, una decisión.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Pero quizá hemos puesto demasiado énfasis en enseñar a conseguir el sí y muy poco en enseñar a ayudar al cliente a llegar a una buena decisión. Son habilidades distintas.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      En una venta pequeña, el cierre puede ser el objetivo de la conversación. En una venta compleja, el objetivo es conseguir un 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    avance legítimo
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  :
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
  &lt;ul&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    una siguiente reunión,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    información adicional,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    un análisis financiero,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    la participación de otra persona en la decisión,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    una prueba,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    un diagnóstico,
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
    &lt;li&gt;&#xD;
      
                    
      
      
    una propuesta construida sobre necesidades que el propio comprador reconoce.
  
    
    
                  &#xD;
    &lt;/li&gt;&#xD;
  &lt;/ul&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Cada uno es un compromiso. Y varios compromisos bien construidos producen algo más poderoso que cualquier técnica de cierre: 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    una decisión que el comprador siente como propia.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h2&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Cien años después
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h2&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Lo que más me llamó la atención de 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    SPIN Selling
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
      
                    
      
  
   no fue descubrir una técnica nueva. Fue lo contrario: darme cuenta de cuánto de lo que todavía hacemos en ventas viene de ideas de hace casi cien años.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      El mundo empresarial cambió. Los compradores cambiaron. La tecnología y la información disponible cambiaron radicalmente. Las decisiones B2B se volvieron más complejas. Y, sin embargo, seguimos viendo vendedores que intentan crear urgencia, manejar objeciones y obtener el cierre con variaciones de los mismos principios.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Quizá la evolución que necesitamos no es una técnica de cierre más sofisticada, sino cambiar la pregunta de fondo. Dejar de preguntarnos:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ¿Cómo consigo que este cliente compre?
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Y empezar a preguntarnos:
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    ¿Cómo ayudo a este cliente a entender su problema, sus consecuencias y el valor de resolverlo, para que pueda tomar una buena decisión?
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      Paradójicamente, cuando dejamos de obsesionarnos con vender, probablemente empezamos a vender mejor.
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;h3&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      ¿Qué preguntas está haciendo su equipo?
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/h3&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      
                    
      En una reunión de 45 minutos, sin costo, en su planta o por videollamada, revisamos cómo llegan y avanzan las oportunidades de su empresa y qué cotizaciones se quedan en el camino. 
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;a href="/programa-activar"&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Conozca el Programa ACTIVAR
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/a&gt;&#xD;
      
                    
      
  
  .
    
                  &#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;b&gt;&#xD;
        &lt;a href="/contacto"&gt;&#xD;
          
                        
          
      
      Hablar con Saúl
    
    
        
                      &#xD;
        &lt;/a&gt;&#xD;
      &lt;/b&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;&#xD;
&lt;div data-rss-type="text"&gt;&#xD;
  &lt;p&gt;&#xD;
    &lt;span&gt;&#xD;
      &lt;em&gt;&#xD;
        
                      
        
    
    Saúl Castillo es especialista en ventas para empresas industriales en Monterrey y director de ACTIVAR B2B.
  
  
      
                    &#xD;
      &lt;/em&gt;&#xD;
    &lt;/span&gt;&#xD;
  &lt;/p&gt;&#xD;
&lt;/div&gt;</content:encoded>
      <enclosure url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/capacitacion+equipos+de+ventas.jpg" length="158264" type="image/jpeg" />
      <pubDate>Sat, 10 Oct 2026 04:30:43 GMT</pubDate>
      <guid>http://www.activarventasb2b.com/tecnicas-de-cierre-ventas-industriales-spin-selling</guid>
      <g-custom:tags type="string">SPIN Selling,Ventas industriales,Ventas consultivas</g-custom:tags>
      <media:content medium="image" url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/capacitacion+de+ventas.jpg">
        <media:description>thumbnail</media:description>
      </media:content>
      <media:content medium="image" url="https://irp.cdn-website.com/c84a3159/dms3rep/multi/capacitacion+equipos+de+ventas.jpg">
        <media:description>main image</media:description>
      </media:content>
    </item>
  </channel>
</rss>
